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Los fantasmas de la derrota, renuncia el dirigente del PAN
Luis Rodríguez Zavala
01 de Junio 2016 08:10 P.M. Xalapa Veracruz
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Los fantasmas de
la derrota, renuncia
el dirigente del PAN

Día 1. The End. Fin de la película. The party over. La fiesta de la vida terminó, expresó antes de morir el todopoderoso presidente de Televisa, Emilio “El tigre” Azcárraga Milmo. Ganar, es la meta, el objetivo, deseo, sueño, decisión, trabajo, finalidad última de quienes, candidatos y militantes participan en estas campañas. Las agendas públicas terminan mañana miércoles y mire que para este reportero la palabra mañana está prohibida, no existe, no me gusta ni creo en el mañana. Vea las razones porque asumo tal creencia o querencia o hábito: El Filósofo de Güemez, Ramón Durón Díaz, venía hoy martes de México a Xalapa. Traía asuntos importantes para cumplir mañana. Su vehículo topó de frente con tráiler que invadió carril y ahora está muerto. El chofer la libró de milagro, ¿faltó pericia?, ya no importa. Hoy el inteligente Filósofo no existe, no vive más, sus funerales duelen, se va pero se queda para siempre con nosotros en el recuerdo indeleble, más aún cuando las palabras de su mejor amigo, Héctor Yunes Landa, resuenan ahora como eco profundo, que se repite y se repite y se repite: “no se irá de Veracruz hasta que tenga la constancia de gobernador electo en la mano”. Nos había presentado en mesa de amigos, Ramón Durón Díaz en primer lugar; Xavier Miguel Moranchel García, su asistente, conductor de televisión en segundo y, contra mi costumbre, al suscrito periodista autor de El Diario de Héctor, Luis Rodríguez Zavala, Director General de Centinela, El periódico que no se vende. Ambos estaban felices de la vida comiendo en casa del popular alcalde Manuel Rosendo Pelayo de San Andrés Tuxtla, recordando anécdotas que nos hacían reír a todos. Ahí el mejor acto político organizado: “veo la victoria”.
Fueron “Momentos” eternos, como arrancados del poema norteamericano que celebro vivir. No perder un minuto en vida. Ni en campaña. El Filósofo de Güemez quiere, trabaja, desea que su amigo Héctor sea el mejor gobernador de Veracruz, el más honrado, el más decente, el más eficaz, el de mayor experiencia y capacidad, porque “es un hombre bueno irreprochable; un político verdadero de principios, valores y moral intachables”. ¡Presente!, me expresó en esos instantes de embrujo. El domingo 5, cuando retorne de Boston, Estados Unidos a Xalapa, Veracruz para votar en mi casilla del fraccionamiento Animas, en estacionamiento del Club Britania, tacharé la boleta electoral y alzaré la mirada al cielo, para decirle en voz alta ¡listo Filósofo!, Héctor es gobernador. Y abrazaré la memoria de Güemez. Nunca te olvidaremos, Héctor menos que todos.
Subía o bajaba, depende del cristal con que lo mire, el sur indígena del Uxpanapa pobre, miserable, marginado, abandonado. El candidato firmó de palabra compromiso de crear la Secretaría de Asuntos Indígenas para darles el lugar digno que merecen, el centro de transformación y distribución de mercancías y gestionar ante el Presidente de la República el nuevo complejo de refinación en PEMEX, además de terminar las autopista. Gana su mesura, congruencia, reputación, programa de propuestas y mejor equipo. En los últimos 3 años de intensa campaña nadie lo acusa de inmoralidad ni delito alguno. No lo persigue su pasado, porque tampoco trae fantasmas escondidos ni demonios sueltos. Veracruz, declara, “necesita un gobernador que no robe ni abuse. Vengo a servir, no a reprimir ni a desahogar mis frustraciones”. Sabe lo que son sus alas, alcanzó al puntero y remontó las encuestas, 5 puntos arriba, “ya sepultamos al corrupto justiciero” o carcelero. Da lo mismo.
Gira por Moloacán, Agua Dulce, Coatzacoalcos (dan la más dura batalla contra Morena, el PAN en tercer lugar), Nanchital y Las Choapas donde lo encontró, “tan entusiasmado como nunca antes”, el líder del Partido Revolucionario Institucional, Manlio Fabio Beltrones, quien conoce bien a bien a Héctor, preparado, propositivo, dinámico. “Esta elección es para ser leales con quien tiene la experiencia para gobernar bien y traer muchos beneficios a Veracruz. No es lugar para un experimento político fallido”. Vuelven juntos a puerto México, Coatzacoalcos que se vuelca a la plaza.
Y de la mano de su incansable esposa, que presume de guapa y hermosa, Verónica de la Medina Pardo, la gente se les entrega. Las fotos dicen más que mil palabras. No hay mitin pequeño, son gigantescos en participación ciudadana. Sigue creciendo, los ojos bien abiertos.
Pd. Ese “algo” que anotaba ayer lunes en este diario ya no pudieron ocultarlo hoy martes. La historia se repitió. Un amanecer, Víctor Alejandro “Pipo” Vázquez Cuevas, entonces presidente estatal del PAN y coordinador general de campaña de Miguel Ángel Yunes Linares en 2010 renunció públicamente al cargo. Acabaron a golpes y amenazas, guaruras protegiendo al candidato a gobernador. Era la primera campaña. Pipo renunciaría a su militancia panista años después. Hoy, en abierto, inusual, inédito, el segundo hombre más importante del comité directivo estatal del Partido Acción Nacional renunció a la trascendente secretaria general. En carta abierta al Presidente Ricardo Anaya Cortes, el también diputado Domingo Bahena Corbalá, da sus razones: “nos equivocamos de candidato”. Falla su silencio a tantas acusaciones de corrupción. No mencionó su señalada complicidad con mafia pederasta o pedófilo, abusador de niñas y niño. Es tal vez el más duro y digno y valiente golpe político a la alianza del PAN y PRD. Una verdadera bomba de la casa azul. Mal presagio, augurio oscuro, paradójicamente de luz, por la derrota que viene. Sus fantasmas persiguen a Miguel, sus demonios lo llevan encadenado al infierno. El diablo, Satanás, gritan los propios panistas. Y mire usted lo que son las cosas, pero hasta su mismo sobrino, Jesús Yunes García, denunció las amenazas de su tío Miguel Ángel Yunes Linares, hermano de su papá ante la Fiscalía General del Estado. Las cosas en el PAN están que arden y las malas noticias continúan: chocó la camioneta de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, saliendo de Boca del Río hacia México. El ex presidente panista que más muertos y desaparecidos registra en el país resultó ileso.

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