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Jaque Mate
08 de Enero 2016 09:49 A.M.
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“Recuerda que la tormenta es una buena oportunidad para que el pino y el ciprés muestren su fuerza y su estabilidad”.

Ho Chi Minh

Este 2016 está empezando con una tormenta económica de inesperadas proporciones. Los mercados del mundo se han desplomado en una epidemia que empezó en China. Los precios del petróleo siguen cayendo. La mezcla mexicana de exportación se ubicó este 6 de enero en 24.75 dólares por barril, su nivel más bajo en casi 12 años, mientras que el Brent del Mar del Norte cayó ayer 6 por ciento para ubicarse en 32.16 dólares por barril, su precio más bajo en 11 años. Otras materias primas, principalmente metales para uso industrial, están también en picada. El peso se encuentra en su cotización más baja de la historia con un tipo de cambio cercano a los 18 por dólar.

Han empezado ya las reducciones a las estimaciones económicas. El Banco Mundial bajó su estimación de crecimiento de la economía mundial de 3.3 por ciento a 2.9 por ciento. Su pronóstico para México ha pasado de 2.96 a 2.8 por ciento. Latinoamérica en su conjunto no crecerá nada este año. Las cosas podrían complicarse todavía más para México si continúan bajando el petróleo y el peso.

Los Criterios Generales de Política Económica 2016 consideran un rango de crecimiento de 2.6 a 3.6 por ciento para 2016. Por primera vez Hacienda ofrece un rango abierto en lugar de las predicciones puntuales del pasado. Pero no sorprendería que viéramos disminuciones de esta previsión a lo largo del año. A pesar de la cobertura a 48 dólares, la caída reduce el flujo de efectivo del gobierno a lo largo del año y también las intenciones de inversión en la ahora abierta industria petrolera mexicana. La depreciación del peso genera pérdidas cambiarias a las empresas y por lo tanto reduce el capital disponible para inversiones productivas.

El desplome bursátil de China demuestra una vez más las consecuencias de tratar de manipular los mercados, incluso en un país tan controlado como China. En 2015 las autoridades chinas intervinieron en las bolsas y presionaron a los inversionistas para dejar de vender acciones. Lograron contener la caída en un principio, pero generaron un temor que hoy se manifiesta en los desplomes que han llevado a la suspensión de actividades en dos días de este 2016 tras registrarse caídas de 7 por ciento. El desplome es también reflejo de la idea que las cifras oficiales chinas, las cuales sostienen que la economía del país sigue creciendo más de 6 por ciento al año, estén falseadas.

Para Europa la tormenta ratifica que la economía no ha superado la crisis de 2008. Las laxas políticas monetarias y las inyecciones de dinero artificial no han servido para nada. La economía europea es hoy menor a la de 2007. No sólo falló el diagnóstico de la crisis sino también la medicina. La idea de que la crisis fue un problema de coyuntura provocado por la codicia de los banqueros ha caído por tierra. Hoy vemos una crisis de fondo que tiene que ver con las reglas con las que opera la economía europea.

Estados Unidos sí ha registrado una recuperación económica desde 2008 a fuerza de mantener tasas de interés negativas y de inyectar dinero a la economía, pero su crecimiento ha sido relativamente modesto. El aumento de tasas de la Reserva Federal en diciembre no le ha dado certidumbre a los mercados.

La tormenta no sorprende. Los gobiernos del mundo se han dedicado a combatir los síntomas pero no la enfermedad. Cada vez son mayores los obstáculos que imponen a la inversión productiva. No falta capital: las empresas tienen enormes cantidades de dinero, pero congelado por falta de oportunidades de inversión o por reglas fiscales que resultan contraproducentes. El mundo está pagando con menor crecimiento el costo de la creciente intervención de los gobiernos en la economía.

· INFLACIÓN

El índice de precios al consumidor del INEGI subió 2.13 por ciento en 2015, el menor nivel desde que se miden formalmente los precios. Casi nadie lo cree, pero los instrumentos de medición son los mismos de siempre y los que se utilizan en todos los países del mundo.

@SergioSarmiento

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